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Un universo original nacido en España.

Dicen que puede ver el futuro en las manzanas… Pero hay cosas que ni las manzanas pueden ver.

Historias que cambian sin avisar. Y quizá… esta sea una de ellas.

Toda historia tiene un comienzo.

Anna Manzana tenía un don especial. Pero también una historia que no siempre podía contar.

Buscando su lugar, recorrió muchos caminos… guardando secretos que nadie más veía.

Detrás del nombre, el personaje.

No se sabe muy bien de dónde vino. Pero dicen que Anna Manzana ha recorrido muchos rincones de España, y que allá donde iba, repartía visiones del futuro en sus manzanas.

Pero hay cosas que no se cuentan tan fácilmente. Y puede que sus manzanas y su apariencia guarden mucho más de lo que parecen.

Un universo que se vive.

En miradas, en sonrisas y en esos pequeños instantes que se quedan para siempre.

¿Y si la magia ocurriera en tu ciudad o en tu evento? Porque hay historias que no solo se cuentan…se viven, se comparten y se recuerdan.

Momentos que se quedan para siempre.

Conoce a Anna Manzana

Cris y Gesner cuentan que un día, en una pequeña tienda del norte de España, el nombre Anna Manzana se oyó como un susurro… uno de esos que aparecen de vez en cuando y no terminan de irse.

Decidieron escucharlo. Seguirlo. Ver hasta dónde llegaba. Y, poco a poco, Anna Manzana dejó de ser un susurro. Se presentó, entera… y les mostró un nuevo futuro.

“Anna Manzana nace inspirada en la historia original de una niña que convierte el rechazo en amor, y transforma el dolor en bondad y en verdadera magia para quienes la descubren.”

Gesner Filoso
El primero en escuchar el susurro

Gesner Filoso

En aquel momento, mi vida ya estaba definida.
Más de 40 años, una carrera consolidada…
y, en teoría, poco tiempo para historias de brujas y manzanas.

O eso creía.

Porque hay cosas que aparecen sin pedir permiso.
Anna Manzana empezó así: un nombre, una idea, un susurro que no se iba.

Al principio no parecía importante.
Pero tampoco desaparecía.
Y entendí que no se trataba de inventar una historia,
sino de escucharla.

Con el tiempo comprendí algo más.
Que no todas las historias vienen a explicarnos el mundo.
Algunas vienen a recordarnos quiénes somos…
y quiénes aún podemos ser.

No fuimos Cris y yo quienes creamos a Anna Manzana.
Fue ella quien nos encontró.

Y, al hacerlo, nos mostró otra forma de mirar el futuro.
No como algo que se espera,
sino como algo que se construye.

Mi deseo es que, al entrar en este universo, ocurra lo mismo contigo.
Que no solo descubras una historia,
sino algo que te recuerde que aún estás a tiempo.

De crear.
Y de creer.

Gracias por estar aquí.
Y por formar parte de lo que está por venir.

La que decidió seguirlo

Cris C.F. Miranda

A veces no es fácil creer.
Ni en lo que viene,
ni en lo que somos,
ni en si será suficiente.

Hay momentos en los que todo parece incierto.
Donde el futuro pesa más que la esperanza,
y las preguntas hacen más ruido que las respuestas.

¿Y si no llega?
¿Y si no soy capaz?
¿Y si no basta?

Vivimos con ese miedo.
El de no saber.
El de no estar a la altura.
El de no encontrar nuestro lugar.

Y, sin embargo…
hay algo que nos hace insistir.

Anna me enseñó eso.

Que no hace falta tener todas las respuestas.
Que el futuro no siempre se entiende…
pero puede construirse.

Que el futuro no son certezas,
son decisiones.

Y que, a veces,
lo único que necesitas
es atreverte a dar el primer paso.